Jon Beunza - Un escenario donde se para el tiempo - Blog BH
15748
post-template-default,single,single-post,postid-15748,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode-theme-ver-10.1.1,wpb-js-composer js-comp-ver-5.0.1,vc_responsive

Jon Beunza – Un escenario donde se para el tiempo

Dentro de los numerosos recorridos hechos sobre la BH G6 Pro el mejor escenario para comenzar nuestro recorrido es dirigirnos a Italia, aprovechando la celebración del Giro de Italia durante estas semanas. Con la variedad y amplitud de montañas y puertos que guarda el país de la bota, la Ronda Sella es una apuesta segura y carta ganadora para dejar con la boca abierta a los aficionados a la bicicleta. En los Dolomitas, la Ronda Sella es el corazón de este macizo y un lugar en el que lo mejor es estar callado y hacer del silencio la mejor virtud para contar algo que se disfruta con los ojos.

La mejor definición de todo lo que aquí se puede ver la ofreció todo un arquitecto como Le Corbusier que definió la Ronda Sella y su entorno como la más bella obra de arquitectura

Sus palabras las pude corroborar en mi primera incursión en la zona, en el año 2007. Esa fue la ocasión en la que me adentré a recorrer diferentes zonas, carreteras, paisajes y puertas con mi bicicleta. Antes de ir ya tenía toda la información posible sobre la Ronda Sella con los planos de carreteras y reportajes de televisión que había visto. A pesar de llegar bien informado y saberlo todo del lugar, aluciné al llegar allí y me paré más de 20 veces anonadado por las vistas y paisajes. No me sorprendió la dureza de las carreteras o puertos, sino la belleza de los paisajes y el entorno. A partir de ahí cambié la perspectiva de cicloturista y procuro buscar y dirigirme a paisajes que te lleguen y te digan algo.

En marcha por la Ronda

La Ronda Sella son un grupo de montañas a los que se puede recorrer por una carretera circular que nos lleva por alturas que transitan entre los 1.500 y 2.000 metros. En sus cercanías están localidades como Gardena, Corvara o Cortina D’Ampezzo. Es una zona con mucho movimiento durante todo el año. En invierno es uno de los paraísos para los aficionados a la nieve y en verano son miles los cicloturistas que pueblas sus carreteras. La población de Araba es al punto de partida de todo este recorrido circular que, en los viajes organizados por Ziklo Team, siempre lo realizamos en el mismo sentido de la marcha. La Ronda la forman cuatro puertos conocidos como el Pordoi, el Passo Sella, Val Gardena y Campolongo. Tomando como punto de inicio Araba, después de un agradable tránsito iniciamos la subida hasta la cima del Pordoi. Este es uno de los puertos con historia del Giro. Son 33 curvas de herradura a lo largo de nueve kilómetros, para llegar a la cima. Allí en lo más alto hay un monumento al mito del ciclismo italiano, Fausto Coppi.

Del descenso del Pordoi se llega a encadenar el Passo Sella que es el momento estrella y permite ver los paisajes más espectaculares. Aquí se hace realidad ese dicho de que una imagen vale más que mil palabras ante la belleza de los paisajes que se nos ponen delante de los ojos. Es habitual que en nuestro viajes llevemos a cicloturistas que están deseando de afrontar los puertos más duros y exigentes para ponerse a prueba. Sin embargo, con todos nos pasa lo mismo y al llegar a este punto, todos quedan atrapados por la belleza del entorno. Cuando afrontamos esta jornada, la centramos en solo 60 kms de etapa, porque entre todas las paradas que hacen los cicloturistas nos lleva tanto tiempo como en las grandes rutas de puertos y desniveles.

Aún emocionados y con los espectaculares paisajes en la retina, la ruta continúa hacia las dos últimas paradas como son el Paso de Gardena. Este es el más sencillo de todos los altos. Una vez superado se avanza hasta subir a Campo Longo, y el rápido descenso nos devuelve de nuevo a la localidad del punto de partida, Araba.

Toda esta zona es además, parada habitual del Giro de Italia que siempre hace un guiño a la Ronda Sella. Este año se sube el Pordoi y Gardena, además de Val Parola. Además, la orografía y cercanía que hay, permite que con solo ampliar el trazado en 20 kilómetros estén a tiro de piedra otras emblemáticas subidas como las de Lavaredo o la Marmolada.

La importancia que tiene la zona y sobre todo el peso de la bicicleta lleva a que anualmente se dedique un fin de semana a ella en la zona de la Ronda Sella. Este año será el 25 de junio cuando se corte al tráfico de vehículos la circulación y solo se permita el acceso a las bicicletas para el disfrute de todos los aficionados que gozan sacándose miles de fotos.