Hawaii, la meca del Ironman, su embrujo y leyenda… - Blog BH
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Hawaii, la meca del Ironman, su embrujo y leyenda…

¿Por qué Kona despierta estas sensaciones? Hawaii, la meca del Ironman, su embrujo y leyenda…

Prácticamente todos los triatletas del mundo tienen una meta común, vivir la experiencia del Ironman de Kona. Bien como participantes en las categorías profesionales, bien en las categorías populares… o como simples espectadores durante el fin de semana más especial del año para el triatlón.

¿Por qué Kona despierta estas sensaciones? Hawaii, la meca del Ironman, su embrujo y leyenda…

Quizá porque fue el lugar de nacimiento del Triatlón Ironman o porque es considerada la más dura del mundo, la prueba disputada en Hawaii es la más seguida, admirada y deseada de todas. Haciendo un repaso rápido recordamos que esta prueba nació en 1978, en la previa a la Maratón de Honolulu, después de un debate de quién sería el mejor atleta. Para dirimirlo, a John Collins, comandante de la Marina Estadounidense, se le ocurrió unir tres pruebas ya existentes: la Waikiki Roughwater Swin (4 km de natación), la Around-Oahu Bike Race (180 km de ciclismo) y el Maratón de Honolulú (42,2 km). Acababa de nacer la semilla del IronMan de Hawaii.

Cada Ironman clasificatorio se convierte en un doble reto: la victoria y conseguir el mayor botín de puntos posibles para el ansiado billete directo para Hawaii

Después de 39 años, Kona sigue atrayendo a miles de entusiastas y las miradas de millones de seguidores que trasnochan o madrugan para poder seguir la prueba más emblemática del mundo del triatlón. Es el Campeonato del Mundo de la especialidad. El objetivo del año para todos los profesionales de la larga distancia que, calculador en mano, analizando uno a uno los puntos KPR (Kona Pro Ranking) necesarios para poder participar. Cada Ironman clasificatorio se convierte en un doble reto: la victoria y conseguir el mayor botín de puntos posibles para el ansiado billete directo para Hawaii.

Un año más la prueba se ha cerrado con un éxito absoluto de participación e interés mediático. El Ironman de Hawaii está a la altura de otras pruebas deportivas emblemáticas como la Maratón de Nueva York, las 24 Horas de Le Mans o el Tour de Francia. Su popularidad aumenta cada año. Su dureza y espectacularidad hacen que se sumen adeptos (en persona o por televisión) temporada tras temporada. Pero el Ironman de Kona mantiene su esencia. Sólo unos pocos estáran en su salida. Sólo los elegidos cruzarán su meta. Aquellos que vemos como espejo a través del que soñar con alguna vez ocupar su puesto.

El calor, el viento del Océano Pacífico y la sensación de soledad invaden al deportista a medida que pasan los kilómetros. Pero el sentimiento de superación siempre es mayor que los elementos externos

El calor que todavía invade Hawaii en esta época del año (principios de otoño), el viento habitual del Océano Pacífico y la sensación de soledad que invade al deportista al encontrarse en solitario durante la mayor parte del recorrido, pese a que la prueba cuenta con 1.800 participantes (profesionales, muchos más aficionados), contribuyen a la dureza generalizada de esta prueba y a aumentar su mística y embrujo con el paso de los años.

En Kona cualquier pequeño detalle puede ser determinante. Y en ese cúmulo de situaciones, los 180 km. de bicicleta sin drafting (es decir, no se puede ir a rebufo) se vuelven cruciales. Un recorrido lleno de repechos y con una importante subida a mitad del mismo que se convierte juez y ejecutor de la carrera. El corte de los más fuertes está hecho. Las diferencias se empiezan a marcar de forma más acusada y el devenir de la Maratón posterior empieza a resolverse. De ahí en adelante 42 km esperan a cada triatleta.

Los 180 km. de bicicleta sin drafting se vuelven cruciales. Un recorrido lleno de repechos se convierte en juez y ejecutor de la carrera. El corte de los más fuertes está hecho

El cansancio se acumula. En cada zancada el desgaste físico queda compensado por el poder mental de estos valientes. Luchar por la meta, lograr el objetivo personal. A la llegada sólo uno escribirá su nombre con letras de oro, pero todos tendrán su recompensa. Cruzar la línea de meta en Hawaii es un premio que sólo unos pocos pueden acreditar. Laureles para el vencedor, odas para todos los finishers.

A la llegada sólo uno escribirá su nombre con letras de oro, pero todos verán su recompensa. Cruzar la línea de meta en Hawaii es un premio que sólo unos pocos pueden acreditar

El vencedor de este año, el alemán Patrick Lange, ha roto todos los registros al terminar la prueba en 8 horas, 01 minutos y 40 segundos, habiendo invertido 48:45 en recorrer los 3,8 km de nado, 4:28:53 en los 180 km de bicicleta y 2:39:59 para los 42,2 km de la carrera a pie. La vencedora en categoría femenina, la suiza Daniela Ryf, lo ha hecho en 8 horas, 50 minutos y 47 segundos, con unos registros parciales de 53:10, 4:43:10 y 3:00:02 sobre las mismas distancias.

Pero en 2017 también hemos asistido a un gran ejemplo de lo que significa Kona para un triatleta de larga distancia. Jan Frodeno, tercero en 2014 y ganador en 2015 y 2016, apuntaba a revalidar el título (iba 6º al finalizar el tramo de nado) pero unos problemas físicos le han ido descolgando en la maratón, donde ha tenido que llegar a pararse. Quizá lo fácil hubiese sido abandonar y pensar en el año que viene. Pero, dando una lección de pundonor, ha preferido luchar hasta el final y cruzar la línea de meta en 35ª posición. Pasar por debajo del arco de meta de Kailua Bay ya es un triunfo.

Si alguien en nuestro país puede resumir el espíritu de superación que exige afrontar una prueba como la de Kona ese es Eneko Llanos

Si alguien en nuestro país puede resumir el espíritu de superación que exige afrontar una prueba como la de Kona es Eneko Llanos, que ha cumplido su 12º año consecutivo participando desde que debutase en 2005 con un 5º puesto. Su mejor resultado fue la plata lograda en 2008, pero este año ha tenido un camino complicado. Problemas de salud y cambios en la dieta que han mermado sus facultades en las pruebas clasificatorias previas. De hecho. Al lograr una plaza a última hora estaba claro que el estado de forma no era el óptimo para afrontar una prueba de estas características, pero con el pundonor que caracteriza a este vizcaíno, ha logrado cruzar la meta en 24ª posición.

Con 41 años que cumplirá en noviembre, ha tomado la salida en 12 ocasiones y ha cruzado la meta 9 de ellas (5º en 2006, 7º en 2007, 2º en 2008, 14º en 2009, 7º en 2010, 11º en 2013, 7º en 2015, 27º en 2016 y 24º en 2017), y aún nos quedan muchos años de Eneko.

También destacar el papel de Gurutze Frades que sigue rompiendo fronteras en el triatlón de larga distancia. Este año fue la única triatleta española en competir en Hawaii, a lo que suma el ser la primera en ganar una prueba Ironman fuera de España o la única española que ha logrado clasificarse, en 2016 y 2017, con el sistema de clasificación KPR. Sólo nos queda decir: ¡Bravo Guru!

Este año ha mejorado su clasificación logrando finalizar 22ª después de una gran remontada en la Maratón que le permitió ascender hasta 12 puestos. Un Top 25 que le reafirma entre la elite femenina de la disciplina.

Éxtasis, pasión, felicidad, ilusión, emoción… Sensaciones que difícilmente se pueden explicar, ya lleves 12 participaciones, como Eneko, o estés, como Gurutze, abriendo el camino que las jóvenes promesas seguirán en unos años

Éxtasis, pasión, felicidad, ilusión, emoción… Al esperar tanto un evento como éste, se suele correr el riesgo de crear una fantasía que finalmente supera a la realidad, sin embargo Kona no defrauda. Su realidad es tan grande que difícilmente se puede explicar, ya lleves 12 participaciones, como Eneko, o estés, como Gurutze, creando el camino que las jóvenes promesas seguirán en unos años. Por todo ello: ¡Aloha Hawaii! ¡Mahalo Hawaii!