Pero de repente llegó ella… - Blog BH
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Pero de repente llegó ella…

Siempre he practicado deporte, puede decirse que es una de mis motivaciones. Desde la niñez pasaba horas y horas en el polideportivo. Artes marciales, atletismo, precoz en categorías superiores de fútbol… y ya más adelante triatlón, mojándome en la larga distancia. Hasta ahí puede decirse que soy uno de los millones de españoles que amamos el deporte, la competición, y que recordamos con una sonrisa los tiempos de niñez, balón de fútbol y polideportivo.

Pero de repente llegó ella… la bici. Y con ella la pasión por el ciclismo, la búsqueda de la superación constante, de lo imposible, encontrar respuesta a la eterna pregunta: ¿podré hacerlo? ¿lo conseguiré?… Llegaron los años de la larga distancia sobre la bicicleta.

La búsqueda de la superación constante, de lo imposible, encontrar respuesta a la eterna pregunta: ¿podré hacerlo? ¿lo conseguiré?...

Fue en 2004 cuando comencé mi experiencia al participar en Brevets 200/300/400/600 Km. Un año después sume dos IronMan y la Madrid-Gijón-Madrid de 1.200 Km. Bonitos recuerdos… Los resultados acompañaban y la pasión se acrecentaba.

Los dolores se pasaban con el tiempo de una manera asombrosa. El día y la noche se unían en una misma conversación

Aquel, ahora lejano, 2005 fue cuándo realmente descubrí mi pasión actual. Una especialidad donde los dolores se sobrepasaban de una manera asombrosa, donde el día y la noche se unían en una misma conversación, donde se mezclaba amistad con deseo común de recorrer largas distancias creando un tándem perfecto, ese lugar donde las escapadas se hacen por selección natural y no por picos de potencia. Hablamos de Ultrafondo.

Ese mismo año significó el paso a plantearme competir en una prueba de mayor distancia: Le Tour Ultime. Una prueba que partía de Holanda, atravesaba Alpes se unía con los Pirineos, pasando por Mont Ventoux, y se volvía a rasgar por Francia hasta llegar de nuevo a Holanda. Una competición en “sólo”, sin drafting, con un equipo de apoyo, contra otros corredores y sus equipos. Una prueba de 4.200 Km que marcó otro hito: ningún ciclista español antes lo había hecho.

¿Ilusión u obsesión? Tres palabras se han convertido desde entonces en mi segundo apellido, mi segunda piel: RACE ACROSS AMERICA

Pero kilómetro a kilómetro iba mirando de reojo al próximo objetivo, el deseo se hacía mayor. ¿Ilusión u obsesión? El reto estaba claro. Tres palabras se han convertido desde entonces en mi segundo apellido, mi segunda piel, mi propósito de cada año nuevo: RACE ACROSS AMERICA

Una prueba de 5.000 Km. que atraviesa Estados Unidos de costa a costa. La cima de la especialidad, la prueba de ultrafondo más dura del mundo. Atravesando desiertos en Arizona, montañas de 3.000 metros de altitud en Colorado, llanuras y rectas infinitas en Kansas, y la verde montaña de West Virginia hasta la costa de Annapolis. Un sueño al alcance de pocos, que se hizo realidad en 2008. Pero, esa es otra historia que bien merece un nuevo post. Seguiremos pedaleando hasta entonces.