Estás en: Portada BH Bikes > Reportajes

Julián Sanz, titán del Ultrafondo español

Julián Sánz durante la presentación del reto

Podio en el último Le Tour Ultime, que concentra el recorrido del Tour de Francia en poco más de 10 días, este aventurero burgalés quiere recorrer el Camino de Santiago en menos de 24 horas.

Julián Sanz (Burgos, 1973) es su nombre. Lleva casi la mitad de su vida en Miravalles (Vizcaya), así que es vizcaíno “a medias”, dice él. Un nombre común, como su apellido. Un origen corriente. Un trabajo como el de cualquiera, responsable de calidad empresarial. Pero todo eso esconde una capacidad física y psicológica totalmente fuera de lo habitual, que vuelca en una actividad que la mayor parte de los mortales calificarían de locura: la de pedalear prácticamente sin descanso, durante muchas horas, durante días incluso, hasta que llega la meta. Es de los llamados “ciclistas de ultrafondo”, y en los próximos párrafos se descubrirá el porqué.

Julián debutó el año pasado y de forma exitosa en una de las más prestigiosas pruebas de ultrafondo del mundo: Le Tour Ultime, que básicamente consiste en repetir la vuelta a Francia de los profesionales de la ruta, puertos míticos incluidos, sólo que en el menor tiempo posible (lo que significa dormir tres horas diarias, como máximo, y hacer camino el resto del tiempo). Poco más de once días y unos minutos tardó Sanz, que concluyó los 4.070 kilómetros nada menos que tercero, de nueve aventureros participantes. Una hazaña que merece un reportaje aparte, muy próximamente en www.bhbikes.com.

Y esta temporada se plantea varios retos: no sólo repetir en tierras francesas (carrera que elevará su nivel, porque paralelamente adquirirá la denominación de primer Campeonato del Mundo de la especialidad), y “llevándolo todo mucho más planificado”, sino además completar el Camino de Santiago en bicicleta (Roncesvalles-Compostela, 740 kilómetros) ¡en menos de 24 horas!.

Indirectamente metido en el mundillo
Meteórica, podríamos decir que ha sido su llegada a este mundo singular y heroico, que ha conocido indirectamente, casi por casualidad. Sanz practicaba el triatlón, y aunque ha tomado parte en cinco Ironman (ya de por sí una prueba durísima) se planteó volcar sus esfuerzos sobre la bici después de conocer algunas pruebas del Campeonato de España de Ciclomaratones (que va uniendo citas de entre los 200 y los 1.000 kilómetros, en un calendario de distancias progresivamente mayores), en las que participó en plan entrenamiento.

Comprobó Julián que su cuerpo y su mente aguantaban bien las palizas, y hace dos años tomó parte en la Madrid-Gijón-Madrid, que recorre 1.200 kilómetros. Quedó nada menos que segundo, la experiencia le fue picando la curiosidad “e investigando un poco vi que existía la RAAM” (Race Across AmericA, que consiste en atravesar Estados Unidos de costa a costa: unos 4.900 kilómetros, en unos 12 días). Para tomar parte en ella se exigía demostrar haber hecho un 1.200 en menos de 65 horas, y Julián había completado la prueba astur-madrileña en 61… estaba claro que valía para esto. “Contactamos con los organizadores de la RAAM”, y aunque comprobó que el mero hecho de participar allí sería carísimo, “nos dijeron que ellos mismos organizaban la de Francia”, algo más asequible para el bolsillo, aunque sólo sea por la proximidad.

Ya en 2006 renunció a los Ironman, porque son poco beneficiosos para preparar carreras como Le Tour Ultime: “Hace dos años hice una, y a las dos semanas un mil en bici; es muy duro combinar”, asegura, “la parte de maratón de la Ironman desgasta mucho el músculo: te quedas sin pilas”. Y entonces lo que hizo fue tomarse por objetivo el propio Campeonato Nacional de Ciclomaratones, en el que se alzó con el título.

El reto del Camino
El 30 de junio de 2007 es la fecha elegida para el reto del Camino de Santiago: le viene bien para acoplarse al resto de la temporada, así como para preparar Le Tour. “Fue una idea que tenía en mente, y le gusta a la gente”. Por si fuera poco “vamos a tratar de imitar a Le Tour”, en el sentido de que quien quiera podrá seguir por Internet el recorrido de Julián y por donde marcha en ese día de locura. Para hacer posible el desafío, se ha adaptado el camino íntegramente a carretera, “tratando de evitar la entrada a las poblaciones, los semáforos, los cruces difíciles…”, para que no influyan en los 30,8 kilómetros por hora que ha de desarrollar para concluir con éxito. Son 740 kilómetros, “y en Le Tour hice 650 en las primeras 24 horas”; por recorrido, capacidad y experiencia, lo ve factible.

El trazado será así: “Desde Roncesvalles casi bajaré a Pamplona. De allí tiraré hacia Logroño”, en una zona de mayor dificultad orográfica, hasta llegar a Burgos. Desde ahí, llanura hasta León, y una vez allí “la última parte es la peor”, con una decena de subidas “de kilómetro y medio o dos” antes de Santiago de Compostela. Sin embargo la gran ventaja la ha tenido que sacar en el llano, “donde hay que apretar, y hacer el final a ritmo, sin romper”.

Entrenamiento y mentalidad

Ser capaz de todo eso requiere, por supuesto, un tesón y un entrenamiento constantes y duros: prácticamente todas las tardes hay que salir con la bicicleta, “desde las cinco hasta lo que toque”, las nueve o más allá, aunque hay jornadas en los que por la mañana un rato de rodillo tampoco se lo quita nadie, y toda la carga de trabajo va ascendiendo a medida que se va entrando en forma y se acercan los grandes objetivos. “Por suerte, el trabajo con el que me gano la vida es físicamente descansado. ¡Mentalmente no!”, bromea, porque también laboralmente hay que darlo todo.

Otra de las peculiaridades es que hay que “entrenar el sueño” (!), para caer rápidamente dormido a la hora de descansar durante las citas de más de un día, en las que se trata de pasar el mayor tiempo posible sobre la bicicleta. Consiste, muy básicamente, en irse habituando a dormir poco. Un esfuerzo más en ese club de soñadores incansables que forman los practicantes de esta modalidad ciclística. Como se puede deducir, no existen muchos valientes de ultrafondo. Según describe Julián habrá unos 12 corredores contrastados en Europa, y una veintena en Estados Unidos. Y desde luego pocos pueden vivir de ello.

BH, máquina de Julián
BH colabora con Julián Sanz, suministrándole “la bici completa y material, además del mantenimiento, cambios…”, describe el agradecido protagonista. Usa un cuadro de carretera BH Global Concept NANO, cómodo, rígido y manejable. La máquina cuenta además con dos diferencias con respecto a la de cualquier ciclista competidor: “El manillar bastante más alto de lo normal, para llevar una posición de espalda más relajada”, y los platos (Rotor Q-Ring) ovalados, “que llevo desde hace tres años y eliminan temas de tendinitis y demás”.

Y otro sueño
Entre sus deseos está, por supuesto, la RAAM (ya con un cuarto de siglo de historia). “Estamos haciendo camino para conseguir correrla”, y en este caso la distancia no es kilométrica, sino económica. “El año pasado fue durísimo encontrar el dinero suficiente para correr Le Tour Ultime”, porque son dos semanas por Francia y movilizando una decena de personas a su alrededor; “llegamos justos” para sacar patrocinadores, “e incluso poniendo de nuestro bolsillo”. Esta temporada volverá a Francia para la salida del 30 de agosto, y a la RAAM, que se disputa en junio, “es una pena, pero aún no iré. Tengo la ilusión de hacerla algún día”. Lo conseguirá, seguro.

Consejos

Para mantener tu bicicleta siempre a punto no debes perderte nuestros consejos.

Agenda

Este mes te ofrece innumerables oportunidades para disfrutar de tu bicicleta. Elige la que más te apetezca

Comunidad

Accede a toda la información sobre la práctica de tu deporte favorito.

2007 - BH Bikes
Noticias | Catalogo | Tiendas | Equipos | BH en los medios | Ocio | Comunidad